MADRID — En un descubrimiento histórico para la astronomía, el telescopio espacial James Webb de la NASA ha detectado un nuevo exoplaneta que podría albergar vida. Según los primeros informes de la Agencia Espacial Europea, el planeta se encuentra a una distancia de 40 años luz de la Tierra y posee características muy similares a nuestro planeta.
Los científicos han confirmado que el planeta se encuentra en la «zona habitable» de su estrella, lo que significa que las temperaturas son perfectas para la existencia de agua líquida en su superficie. Este factor es fundamental para el desarrollo de la vida tal como la conocemos.
«Este es el hallazgo más emocionante de la década», afirmó uno de los astrónomos principales del proyecto. Se espera que en los próximos meses se realicen más investigaciones para analizar la atmósfera del planeta y buscar señales de oxígeno o metano.